Nicaragua frena el empleo formal

Costo de trabajadores

Mientras el país lidera por sus altos costos para crear un empleo formal, el desempleo e informalidad crecen Cuando en Nicaragua se contrata a un trabajador con todas sus prestaciones sociales, el setenta por ciento de la riqueza que este producirá se habrá destinado para crear ese empleo formal, muy por encima del 39 por ciento de la media que destinan las empresas de la región para ese mismo fin.

Este es uno de los hallazgos que encontró el estudio Empleos para Crecer, publicado ayer por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que ubica a Nicaragua como la segunda nación, después de Honduras, donde crear un empleo formal es más caro a nivel de América Latina. En el mismo alerta que esa situación, conjugada con la baja productividad laboral, están creando las condiciones para la generación de empleos precarios e improductivos.

El organismo, que analiza el costo laboral equivalente a la suma del salario mínimo, aguinaldo y vacaciones, contribuciones del empleador e indemnización asumiendo una antigüedad de cinco años como porcentaje del PIB per cápita de un trabajador, también critica que las empresas “no invierten lo suficiente en la formación continua de sus empleados”. Esto “perpetúa un círculo vicioso de empleos de mala calidad y baja productividad del trabajo del cual es difícil escapar”, advierte.

Muestra de ello, en la investigación se cita como ejemplo a Nicaragua, Paraguay y Honduras, que al tener elevados costos laborales “presentan una menor proporción de trabajos formales”.

EL SALARIO MÍNIMO PESA

¿Qué hay detrás de los costos laborales para producir un empleo formal en Nicaragua? No son los costos no salariales (seguridad social, indemnizaciones y vacaciones) los que más pesan, sino los salariales, principalmente el salario mínimo (más del cincuenta por ciento del costo). Le siguen las contribuciones del empleador, los costos por despidos y en menor medida aguinaldo y vacaciones.

Son los jóvenes los que pagan las consecuencias de tener elevados costos para producir empleos formales, porque la posibilidad de conseguir uno es reducida. “Según esta simple estimación, por cada diez por ciento de incremento en los costos mínimos de contratar a un trabajador asalariado formal, se reduce en cinco puntos el porcentaje de trabajadores formales”, concluyen los investigadores del BID. “Cuanto mayores son los costos asociados a la formalidad, menor es la tasa de empleo formal de jóvenes con relación a la de los adultos”, indica el organismo. En 2014, según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN), el empleo informal creció, al pasar de 74.4 por ciento en 2013 a 75.2 por ciento. La tasa de desempleo se elevó de 5.7 por ciento a 6.8 por ciento.

El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, aunque dice desconocer el estudio coincide con que el alto costo de la formalización es producto de que las prestaciones establecidas en el país son las más altas de la región. Es por ello que el sector privado ha insistido, según el dirigente empresarial, en la necesidad de que las negociaciones del salario mínimo sean con base en realidades y no de deseos.

Pero Luis Barbosa, dirigente de Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar (CST-JBE), quien dijo que desconocía “con qué intención” se había hecho dicho estudio, rechazó que los aumentos de los salarios mínimos que se han aprobado en años pasados hayan encarecido los costos para formalizar un empleo, al recordar que esas mejoras “eran una deuda histórica de los empresarios”. No obstante, Barbosa reconoce que urge en Nicaragua una “reconversión tecnológica” en el mercado laboral para reducir la informalidad y elevar productividad.

Según el economista Adolfo Acevedo, sobre la base de cifras oficiales, indicó que entre 2009 y 2012 la productividad laboral en Nicaragua cayó 2.7 por ciento. En ese periodo, menciona, la economía creció en promedio anual 4.8 por ciento, mientras que el número de trabajadores ocupados como un todo aumentó 7.6 por ciento.

“Dado que la tasa de crecimiento del PIB es igual a la tasa de crecimiento del número de trabajadores ocupados más la tasa de crecimiento de la productividad, de las cifras anteriores se desprende que la tasa de crecimiento de la productividad en ese periodo fue negativa, del orden del 2.7 por ciento promedio anual”, calcula.

La baja productividad no es un problema exclusivo de Nicaragua, pero sí es grave tomando en cuenta el deteriorado mercado del mercado laboral. Desde 1990 en América Latina y el Caribe la productividad del trabajo solo ha crecido un 26.6 por ciento, un ritmo lento respecto a zonas como Asia (85.2 por ciento), Norteamérica (37 por ciento) o Europa Occidental (31.2 por ciento), según el BID.

LAS POLÍTICAS URGENTES

¿Qué políticas requieren países como Nicaragua para abaratar los costos laborales? El estudio Empleos para Crecer propone dos estrategias cuyo resultado final será mayor productividad. En primera instancia sugiere promover el empleo formal, “a través de más y mejor inversión en servicios públicos de empleo, mejores programas de capacitación para jóvenes y personas con dificultades para insertarse en el mercado laboral, mayor protección durante el desempleo y una fiscalización adecuada”. Y en segunda instancia recomienda “una mayor estabilidad laboral y productiva, que se materialice en más inversión en formación del trabajador, y una regulación efectiva de los despidos”.

La reducción de trámites, intervención de las instancias gubernamentales en la creación de las empresas y entender el peso real que tiene el salario mínimo en la formalización, son algunas de las alternativas que contempla la empresa privada para reducir el costo de la formalización, según el presidente del Cosep.

¿Por qué urge impulsar esta política laboral en América Latina? Porque el 55 por ciento de los trabajadores en América Latina están en la informalidad, el 24.4 por ciento lleva menos de un año en su puesto de trabajo, comparado con el 15 por ciento en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y además porque una reducida proporción de la mano de obra en la región está siendo capacitada.

OTRA TAREA PENDIENTE

El presidente del Cosep, José Adán Aguerri, dijo que no basta solo con reducir el costo para formalizar una empresa, sino también que se requiere abaratar el de formalización de un trabajador y las transacciones comerciales de las empresas. “Porque ese es el otro tema que hemos dicho con DGA (Dirección General de Servicios Aduaneros) y DGI (Dirección General de Ingresos), nos están obstaculizando y eso nos encarece y más a las empresas formales… esta es una situación que ha sido planteada desde hace mucho tiempo y que ojalá que esto nos ayude a mejorar”, sostuvo.

Ver contenido original de esta noticia en: http://www.laprensa.com.ni/2015/09/22/economia/1905715-nicaragua-frena-el-empleo-formal


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