Archive for the ‘Entrevistas’ Category

“La ecología de Nicaragua muere”

viernes, agosto 8th, 2014
lanificación. El científico nicaragüense Jaime Incer Barquero propone establecer un ordenamiento territorial que destine áreas específicas para la ganadería, para la agricultura y otras para bosque

Por Benjamín Blanco | País

“La ecología de Nicaragua muere”
El científico Jaime Iner Barquero considera crucial reordenar el uso de la tierra. ARCHIVO/END

as épocas secas han sido fenómenos recurrentes que antes se presentaban de forma más espaciada en el tiempo, pero en las últimas décadas su manifestación se ha acortado y, según especialistas del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter, los registros históricos indican que esta es la peor sequía de la que se tiene registro en Nicaragua.

El científico y asesor de la Presidencia de Nicaragua en temas ambientales, Jaime Incer Barquero, considera que esta vez hay dos factores que contribuyen a que la sequía sea más severa.

¿Cuáles son esos factores?

Uno es la carencia de lluvias, producto de los cambios climáticos que ya se han manifestado y que seguirán con mayor intensidad y frecuencia. Lo otro es que se ha venido destruyendo la cobertura forestal, que es el colchón que recoge la humedad de la atmósfera, la transforma en agua, la infiltra en el subsuelo, la hace correr en los ríos, levanta el nivel de los lagos y mantiene las recargas de las aguas subterráneas.

¿Los impactos de esta sequía serán similares a la de 1976?

Esta vez será peor, porque el desarrollo de la producción y la ganadería y de las actividades agrícolas, el crecimiento de la población, es suficiente razón para que los efectos sean más fuertes.

Ahora es peor, porque Nicaragua tiene menos bosques que hace 40 años, la expansión de la ganadería ha ido destruyendo el bosque; la colonización agrícola sigue avanzando e incluso ya estamos destruyendo las últimas reservas de biósfera, y mientras no se cambien los métodos de producción y no se planifique el uso de los recursos naturales de acuerdo a las capacidades de los territorios, el efecto de fenómenos como El Niño será peor, porque cada vez que regrese va a encontrar una Nicaragua más vulnerable a estos efectos y, por tanto, todo el beneficio de la producción quedará anulado por el impacto ambiental de la destrucción de la cobertura forestal del país.

Incluso hubo otra sequía, en 1972, que también fue tan notable, que el ingeniero Carlos Santos Berroterán pronosticó que a consecuencia de esa sequía podía haber un movimiento terráqueo. Él lo dijo en agosto de 1972 y cuatro meses después, en diciembre, vino el terremoto de Managua, porque al parecer al perder contenido de agua los estratos subterráneos, se da un asentamiento o reacomodamiento de las capas geológicas y ese reacomodamiento es un temblor o un terremoto.

Entonces, ¿qué se puede hacer?

Algunos dicen: hay que reforestar. Yo digo: hay que dejar que la naturaleza resurja por sí misma, porque la reforestación es un proceso lento. Levantar un bosque puede significar 10, 15 o 20 años, durante los cuales la producción del fenómeno seguirá siendo cada vez más importante.

Pero un efecto mitigador y condensador de la humedad no solamente es el bosque desarrollado, sino la vegetación que en forma natural la naturaleza regenera sin necesidad de la intervención del hombre, y que lo hace en lugares donde se necesita que haya bosque y agua, como son las cumbres de las montañas que están siendo deforestadas, en las reservas naturales o de biósfera que están siendo acabadas, en los bosques altos de pino que están siendo deteriorados y, sobre todo, en las cuencas de los ríos, cuyo caudal se ha venido agotando progresivamente, entonces debe haber un proceso de regeneración natural de la vegetación, dejando que la naturaleza lo haga sola.

¿Pero eso cómo se logra?

Eso se logra con dos cosas: con un ordenamiento territorial que defina qué áreas son las productoras de agua, qué montañas producen agua, qué ríos tienen la suficiente cobertura en sus cuencas para garantizar que el agua que corra en su caudal y que no se suspenda en los meses de verano. Pero es necesario un estudio para definir las acciones necesarias para recuperar la cobertura forestal, especialmente en la cumbre y cuenca de los cerros, donde se condensa el agua, o a lo largo de las cuencas de los ríos que están totalmente deforestadas.

Hay que fomentar el desarrollo del bosque en forma natural, evitando las quemas en verano y evitando las talas especialmente en sitios como la orilla de los ríos, de lagunas y de las cabeceras de las fuentes y las cumbres de las montañas. Mientras no se piense en eso, no hay fórmula divina que evite que en los años próximos la situación empeore.

¿Cómo debe hacerse ese reordenamiento territorial?

Es muy sencillo, simplemente debe decirse: esto es para ganadería, esto es para agricultura y esto es bosque. Aquí todo está mezclado, cada quien hace lo que quiere y en consecuencia se han perdido los bosques, los ríos; está bajando el nivel de lagos y lagunas, el agua de los pozos cada vez se profundiza más, se están secando, por eso hay que ver todo este fenómeno desde una visión más integral, más envolvente en términos de actividad donde la naturaleza ejerce un papel fundamental en la producción de estos fenómenos.

¿Cómo la sequía afecta las aguas superficiales?

Si pasás por Tiscapa ahorita, vas a ver que tiene 10 metros de pérdida en su nivel. Andá a Granada y mirá cómo se ha retirado la orilla del Lago de Nicaragua; hay una evidente disminución de la capacidad de nuestros ríos y lagos, y muchos ríos se han secado.

Por ejemplo, el despale indiscriminado en la zona de Dipilto y Jalapa hace que ríos que antes bajaban de esa cordillera, que es la más alta de Nicaragua, estén secos, entonces hay una población allí afligida porque no tienen agua, porque antes los ríos corrían en verano en esa zona, ahora no hay más que piedras.

Entonces, ¿tenemos una ecología enferma?

La naturaleza, su geografía, nos está diciendo que la ecología de Nicaragua muere y, al morir, muere la capacidad de producción, así como la capacidad de sobrevivencia de la gente, y muere la posibilidad de tener una mejor calidad de vida.

¿Qué medidas deben considerar los productores?

Depende, si vivís en el campo y sos productor, tenés que dejar que en parte de tu finca renazca la vegetación de manera natural, es decir, evitar las chapodas, la extracción de leña y explotación maderera y, sobre todo, los incendios.

Pero si sos un ganadero con 300 manzanas, podés decir: voy a dejar estas 100 manzanas para que se restablezcan por sí mismas, porque gran parte de las sequías se debe a la destrucción progresiva de las coberturas vegetales.

Mientras la ganadería no se tecnifique, mientras sigamos echando ganado en áreas deforestadas, no vamos a ganar nada, pues las vacas están ocupando espacios para producir tres miserables litros de leche por vaca, eso es lo más absurdo económicamente hablando, destruir un bosque para obtener tres litros de leche es contra toda visión económica.

 

VIDA DEDICADA A LA CIENCIA

Jaime Incer Barquero

Edad: 80 años

Profesión: Científico

Estudió Farmacia en la UNAN-León, Biología en Estados Unidos e hizo varios postgrados en universidades de ese país, los cuales abarcaron Ecología, Medio Ambiente, Historia y Geografía, y de forma paralela aprendió Astronomía.

Sus 51 años de vida profesional están dispersos en sus 20 libros, además recibió una distinción de la National Geographic Society, de EE.UU., como líder conservacionista.

Fue el primer nicaragüense que se graduó de biólogo en la Universidad de Michigan, para después iniciar un postgrado en Geografía.

 

Tomado de:

http://www.elnuevodiario.com.ni/nacionales/326753-ecologia-de-nicaragua-muere